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lunes

R A D I O H E A D

Del tiempo que ha pasado Radiohead en mi vida, puedo decir que nos la hemos pasado bien. De repetitivos no se les baja, tal vez, por ser fan los defiendo, los últimos discos han sido para ellos una búsqueda y una forma de reinventarse entre tantos inputs que reciben. Todos somos parte de eso; somos meros receptores de lo que logra llegar por accidente de internet. La música, bien se dice, ya no es un negocio.

En los tiempos de mis padres los discos eran un tesoro, salían cada temporada, no había muchas bandas. Hoy la mayoría prefiere escuchar música por internet o descargarla, según sus comodidades; somos una generación que usa y recicla, eso pasa con la música y ahora todos mandamos a la hoguera a todo aquello que ya no es de nuestro agrado, no permitimos el avance ni mucho menos valoramos el esfuerzo de una banda por componer un disco, creo el punto es cuando nos cerramos y decimos "no me gusta" y no vemos todo lo que hay en el contexto. 

¿Qué se puede componer en estos tiempos modernos? Todo es caja de ritmos y samples en la computadora, todo se soluciona con un simple clic, ya ni siquiera reflexionamos desde la composición de una canción, nos es más fácil componer desde un programa. ¿Qué se puede aportar a un mundo tecnológico? ¿Nuevos instrumentos? Dicen que todo está hecho, tal vez lo sea, y ese es el punto, renovarse a través de lo que tengas. 

Ya han pasado trece años y la música comercial nos gana la batalla porque hay pocas bandas que sigan el camino. Son contadas y apuesto a que no son más de 10, yo seguiré apoyando a esas 10 y entre ellas a Radiohead para que persistan entre las miles de opciones de plástico que no me hablan de nada ni me aportan nada. No todo es música, una banda se hace desde su ideología, desde lo que plasman, prefiero escuchar un disco de Radiohead que bailar toda una noche con canciones que no tienen sentido o letra.

Hoy daré una vuelta por mi discos de Radiohead. Por lo pronto, mi canción favorita del último disco (y subtitulada), que en realidad es un single, una letra impecable para estos tiempos tan someros.





P.D. Se dice que a lo mejor se separarán, espero no, espero, de lo contrario estamos perdiendo música, acervo cultural.

sábado

Pares

Existe una línea delgada, colocada de forma paralela (¿horizontal?), una línea brillante, se le llama: felicidad.

Cada vez los destellos son ínfimos pero realmente transparentes. La última historia de felicidad se remonta a partir de un par de chicos que suben a un microbús, de una casa a otra. Él porta elegantemente un suéter sencillo y ella una playera blanca. Pares de extraños sentados de forma simétrica. Están, no están. Asientos pequeños de una textura no recordada. Ella lleva suelto el cabello y el aire sopla como una ola al compás de la velocidad del móvil; él saca un pequeño reproductor Sony, le coloca, quédamente con sus manos de cirujano, el plug de los inicios: derecho para ella, izquierdo para él. Play:

domingo

"Bring the Boys Back Home!"

Terminó la Guerra en Irak y pasó como cualquier acontecimiento, con sus cifras y el regreso de miles de soldados involucrados, gente que ni siquiera sabía por qué estaba ahí o no quería estar. La justificación siempre ha sido la seguridad mundial. 


Es economía, es orgullo de una nación, es la pérdida de miles de personas (de los dos lados). No es mi conflicto, no es mi nación la que sufre (directamente), pero soy un habitante de este mundo que piensa en las personas: imagina el sufrimiento de los padres al saber que sus hijos ya no están, el sufrimiento de un hijo (a) que no entiende por completo la ausencia, la angustia de saber si está vivo aquel ser amado. ¿Son afortunados quienes regresan?

martes

Oscilar

En algunas ocasiones es bueno no escribir, como ahorita. En algunas ocasiones en stop completo. A veces ni siquiera entiendo lo que pienso, algunas veces me da miedo. No me gusta que me llamen por teléfono en la madrugada, no me gusta que traten de sobornarme con cariño, amor falso. Algunas veces prefiero quedarme estática frente a la computadora por horas, viendo gente tocar, me gusta, es lo más cercano a tocar en vivo. Me gusta el random improvisado de las listas laterales, un clic, otro, clic, clic y otro, clic entre video y video, que cargue, que sea automático. Prefiero quedarme sentada y ver (escuchar) música, eso me da un poco de felicidad, un poco de estabilidad (me duele la cabeza y aumenta con los días). Quiero dormir, me despierto y me pego en esta pantalla de plástico, todo se mueve, siempre se mueve, no tengo equilibrio, mis manos tiemblan, estoy pendiente de respuestas. No hay nada, me meso en un vaivén de esta silla de piel (de derecha a izquierda y a la inversa). Me intoxico de nuevos ritmos, de efectos, de bajos finos. No dejo de pensar y doy otro clic. Estoy sentada en el mar de los difuntos, de las cosas sin sentido, de lenguaje binario, de todo a medias, no avanza. La tranquilidad del azul pálido y el coral. Miligramos, milímetros, años en días. La libertad de quedarse parada y ser admirada. La felicidad y el deseo. La taticardia, los ojos llenos, tus ojos.



miércoles

¿Por qué no siento nada?

Nuestra generación pierde mucho tiempo pensando en tonterías.


Ésta es una aseveración que he comprobado en estos últimos meses. He recorrido la mente de las personas y no encuentro más que trivialidades, las cuales convierten en prioridades. Ficciones que se vuelven fantasmas, traumas que justifican sus defectos. Hay un mundo fuera de todo eso.



sábado

Mi vida en random

Nadie ha vivido en el pasado. Nadie vivirá en el futuro. El presente es la única forma de vida. Es una posesión que ninguna fuerza puede quitarnos. El tiempo es como un círculo que gira infinitamente. El arco menguante es el pasado y el arco creciente es el futuro. No hay nada más que decir. A menos que las palabras cambien sus significados y los significados cambien sus palabras. Jean-Luc Godard: "Alphaville".


En un estado de soledad se puede incrementar, en tu mente, una infinita sucesión de ideas. Creo firmemente en este concepto como una forma de ser. No puedo fingir ser alguien quien no soy, jamás podré sentirme cómoda en situaciones de convivencia. Soy un pájaro, soy la lluvia. Soy parte ínfima de este discurso que le dicen vida, y como tal, formo parte de un sistema (¿o un aparato?) por tanto una decisión puede cambiar la perspectiva y las acciones de un número indeterminado de personas. No soy indispensable, pero sí importante y siempre que esté en momentos de crisis buscaré la solución para no perderme dentro de mí. Buscar la felicidad a costa de no tener nada, y que tus acciones sean un mar. No existen otras opciones, no existe el futuro inmediato, ni las promesas, todos y cada uno de nuestros pensamientos son flores pintadas en alguna fuerza.



domingo

La mujer gris

Juro que la vi, la vi como un demonio a medio día. Y era ella.

Desde las escaleras de un hotel vi aquel espejo, caminaba como hace años.

La vida placentera de caminar sin rumbo, sin dinero, era ella la que me torturaba por la idea de no estar.

Las puertas se abren como el vínculo que va más allá de la coincidencia, es la percepción del sistema, del orden en
secuencia, un todo entre ella y yo, una simbiosis mental que se experimenta como cuando miras nada en un cuarto lleno de colores.

¡Era ella era ella! y estoy segura a quien vi.



(Imagen: escultura de Sonja Vordermaier)

sábado

El cuerpo de las mujeres (Reload)

Ayer leí un post en el blog de Chispilla: dale aquí. Ahora yo hablo sobre el mismo video:




El discurso de la belleza femenina ahora se limita a las imágenes distorsionadas que vemos en nuestras pantallas. Una mujer por sí misma debe ser "bella", de lo contrario no se le puede valorar como tal, bajo una condición biológica somos un material de uso, un producto.

No, no soy una feminista, soy una mujer que se puede criticar a sí misma. Nos estamos acostumbrando a vernos a través de los ojos de los hombres ¿de qué tipo de hombres? Me sé el discurso masculino: el discurso de la belleza femenina, el de las proporciones, y me alegra ahora poder discernir con qué tipo de hombres paso mi tiempo.

Sí, y esto está educando a los niños, estos estereotipos de belleza se le venden a los hombres y lo buscan como un símbolo de tal condición; es un producto fabricado y las mujeres lo están consumiendo.

Todo esto se convierte en contaminación visual, una agresión, una vergüenza, un despojo de nuestro derechos y de nuestra identidad. La carne de los grandes banquetes sexuales. Y ¿qué pasa si yo no soy como ellas?

Sí, estamos atrapadas en medios, en publicidad y somos humilladas. Y no hacemos nada; es indignante, es una aberración hacía el Otro.

Me alegra poder encontrarme y ser valorada por ser una mujer, pero no como las chicas que viven de su cuerpo. Finalmente cada quien se gana el dinero como puede y quiere, yo prefiero hacer libros.

Despeje de la incógnita



Siempre con la espera de una esquina mal formada se encuentra el hombre de las 9:15. Recorridos largos entre la idea de lo que cree mirar y mi realidad a bordo de este vehículo. Se pregunta siempre, entre números, el orden perfecto para llegar al mismo punto, nunca hacia atrás, siempre en espera de la variable que le permita salir. Un pan en la mano siempre lleva el hombre de las 9:15, con un olor a flores secas (el contorno de cartón atrapado entre sus orillas). De frente y con mira hacia mí en aquel móvil que parte de lo lejano a lo más próximo, siempre de frente. Pinta una pedazo de pan con su plumón negro, lo mira y desdeñoso lo tira como un bocado al agua, soy un pez.

lunes

The King of Limbs

*Burn the Witch*





Puedo empezar desde cualquier punto, llegaré a la misma conclusión. Se envían mensajes que me predisponen a sentir un miedo a escuchar The King of Limbs. Pero todo está bien, al final fue lo que quería escuchar: Radiohead.

Siento una gran ansiedad, locura, desesperación, energía a punto de desplomarse: apunta a todos lados, el paneo no es necesario, los ecos de las voces a medio cantar.

No, tampoco estoy obligando a que lo escuchen como yo lo entiendo, ni que les guste igual que a mí me ha gustado. Como toda pieza de arte, existe la ambigüedad y puede o no gustarte, pero el mensaje ya lo recibiste quieras o no. Con el simple hecho de ponerle play desde cualquier lugar.

Siempre un punto y coma en cada corte de canción. Beats esquizofrénicos, bajo tierno, guitarras precisas, voz confusa y limpieza en su totalidad... después de tantos años. No, ya no es la década de 1990 y mucho menos 2000. Bienvenidos a una nueva forma de entender la música. Te puede parecer innovador o no, pero ya lo escuchaste y no lo compares con sus anteriores discos, eso es lo peor que puedes hacer.

Estamos frente al discurso ¿lo mejor o lo peor?, no se puede valorar como mejor o peor el discurso: el discurso evoluciona, el discurso es el reflejo de nuestros tiempos, el discurso se construye con las mismas herramientas para expresar de manera distinta el mensaje.

Te puede o no gustar, lo puedes entender o no, puedes escucharlo mil veces y no encontrar nada, puedes ponerlo una vez y entender todo, puedes guardarlo en tu biblioteca de música y presumir que lo escuchaste y que no te gusto, puedes guardarlo en tu biblioteca de música y ser quedamente una persona que comprendió el mensaje y repetirlo en tu mente por pedazos a lo largo del tiempo.

miércoles



¿Cómo saber el punto final? El momento justo de lo estático. Puede suceder en cualquier momento e incluso vivir tan intensamente que das por hecho que no vives nada extraordinario. Vivir, vivir en sueños ante la penumbra de la existencia: la realidad. Tus ojos en otros ojos. Mentirte quedamente para no recordar.

El agotamiento como recurso para lo inesperado. Despertar, vivir en un loop interminable: para no quebrarse en el recorrido.

La comodidad de la soledad, el invierno tardío.



(Cuadro: Las amapolas, Vincent van Gogh)

sábado

De seres espirituales





Bello como un cristal. Toque a dátiles con pan de centeno, a flores recién cortadas, a la orilla de una lata de caviar y un vino. Inocente y dulce ante los hechos de la vida: un caballero de mediana edad. Sensato y con la delicadeza de un notable hombre. ¿Qué le esperá a sus pocos años? El torturante recuerdo y las malas personas, ser libre y amoroso. Vivir para los pequeños detalles, morir por cosas sin importancia. Comparaciones inevitables y el advenimiento.








Imagen: El tañador de laúd, Caravaggio.

Video: Hands Away, Interpol.

Rito

Bajo centinelas esperar el atardecer tibio verde, amarillo y gris brilla, brilla, brilla en la punta. Caminar en línea encontrar las s...