martes
Ejercicio de 'Remake' (1)
Derechos de autor / 'Remake'
domingo
Originalidad

miércoles

¿Cómo saber el punto final? El momento justo de lo estático. Puede suceder en cualquier momento e incluso vivir tan intensamente que das por hecho que no vives nada extraordinario. Vivir, vivir en sueños ante la penumbra de la existencia: la realidad. Tus ojos en otros ojos. Mentirte quedamente para no recordar.
El agotamiento como recurso para lo inesperado. Despertar, vivir en un loop interminable: para no quebrarse en el recorrido.
La comodidad de la soledad, el invierno tardío.
(Cuadro: Las amapolas, Vincent van Gogh)
domingo
Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera
sábado
Sugar Town
domingo
El otro
sábado
De seguridad
lunes
Contra Saramago
miércoles
Diálogo de la semana
viernes
jueves
De pequeños-grandes músicos
En algún momento de esta nueva década que está a punto de terminarse fue un festín por aquello de combinarse. Siempre hacia diferentes lados, diferentes géneros.
Comparto mi teoría: La década que se vive es la nostalgia de dos pasadas. Todo es proporcional en todos los ámbitos.
Véase pues la ropa, la música, los pequeños detalles de todo aquello que está de moda, en pequeñas o grandes proporciones estará presente. La explicación es muy simple: las manos que manipulan nuestro tiempo presente vivieron su niñez y adolescencia dos décadas atrás.
Y bueno que paso en esta década. . . lo mismo, todo es 80’s desde la moda, la televisión está inundada de programas que recuerdan lo maravillosa de esta década, la música. . . Y no es malo, incluso la música tiene ese toque como de teclado Yamaha para niños.
Lo malo es que en nuestro país ha surgido la FUSIÓN y no me refiero al género como tal, es la mezcla de integrantes. Pero seamos sinceros los híbridos no son ni frío ni caliente, no es burro ni caballos: es una MULA.
Prenda su televisor y cuente cuántas bandas realmente son buenas, cuántas de esas bandas son ‘originales’ que no son wannabe de las bandas británicas, que usan sus pequeños sacos y visten de negro para sentirse hijos del metal, cuantos de aquellos que escuchas en tu reproductor son realmente buenos y pueden decir algo más que la música, que tengan un contexto social, que pertenezcan a un país y que sus canciones reflejen su vida . . . eso es arte un reflejo de la vida cotidiana hecho cuadro, película, canciones, foto, vestido, un panfleto ambulante.
Y ahora me quieren vender bandas de los 80 mezclados en una banda, verlos en un concierto mediocre donde cantan y ejecutan con flojera. Aquellos rockeros adolescentes ahora son adultos rockeros (así, antes el ADULTO) y eso me venden y te venden porque aquellos músicos que fueron grandes en su momento ahora no saben hacer otra cosa más que tocar o cantar y deben llevar como todos dinero a casa, vivir de algo y se convierten en PEQUEÑOS MÚSICOS de fin de semana y vienen y tocan sus éxitos juveniles para que puedas recordarlos cuando eran GRANDES. Tienes como mínimo dos bandas en una y según todos salimos ganando.
Ya mero termina esta década, falta poco y ¿qué pasará cuando nos alcance el futuro?
sábado
10 artículos que todo amante de la buena música debe tener
Recibí un correo ayer en la noche que como referente era una lista de las 10 cosas que un amante de la buena música debería tener y las 10 cosas que son importantes para la persona que me envió el correo. Así tuve un puñado de 20 explosivas opciones de felicidad musical.
Seamos sinceros: a todos nos gusta comprar cosas (si nos las regalan: ¡Mejor!), acumular objetos. Somos personas envueltas en el consumismo y yo soy una de sus hijas. Pero tampoco se trata de comprar por comprar.
Entre la lista se encontraban artefactos como: iPod, tarjetas iTunes, enciclopedias musicales, Rock Band y unas que otras ventajas musicales para tu computadora. En la otra lista melómana había acetatos heredados, tocadiscos, autógrafo(os), un cerdo volador, instrumentos, un buen sistema de sonido para disfrutar la más alta calidad de un disco, un iPod.
Y entonces yo traté de hacer mi lista mental. Tú me conoces y sabes que no puedo andar sin música. Hace tiempo tenía un iPod (no mencionaré cual); afortunadamente una noche cuando regresaba de Xalapa me asaltaron (aquel año en que viajaba mucho a ese destino y que no visito desde entonces), me quitaron un bonito reloj rojo que use en mi vida universitaria, dinero y el iPod junto con música que jamás escuché. . .
¡Oh ahí viene mi cierta hostilidad por el iPod!
Tenía en aquel sutil aparato el sueño realizado de todo melómano, tenía toda la música con la que podía soñar, en cualquier momento, sin necesidad de cargar discos (recuerdo los discman de mi vida junto con las mochilitas donde podías a la vez guardar tus CD’S) o cassettes (y los walkman de mi vida). Tenía en aquel aparato todo y de todo, podía cambiar como lo hace por género mi humor musical. Las carreteras, caminos, calles se hacían cortas, las esperas no eran pesadas. Pero viene lo peor: No escuchaba canciones completas, escuchaba no más de la mitad de una canción y le cambiaba, algunos discos ni los oía. ¿La calidad del sonido de un iPod es realmente buena? Hasta donde recuerdo no del todo.
¡Y me lo robaron! pero fue mejor pues ahora disfruto las canciones de principio a fin en los pobres e insignificantes reproductores que puedo tener. Entre tanta información en un aparato uno escoge entre sus parámetros lo que considera bueno según su contexto musical y se pierde uno de nuevas formas de oír y ver la música. Estamos invadidos de información, saturados de información repetida y muy mala pero también de información nueva y buena (y la combinación de las cuatro).
No soy una conocedora ni una rocola ambulante, me falta mucho para ser una melómana. . .demasiado. Y podría tener uno otra vez pero prefiero comprarlo con el dinero que yo gane (y realmente lo pensaría) y podría ordenar la música que tengo pero no tengo tiempo; sólo me gusta escucharla mientras te escribo, mientras escribo, camino, pienso, duermo, como, me baño o cuando me aburro de lo que platican y empieza en mi mente a sonar una canción y empiezo a afirmar con mi cabeza y me voy. . .
viernes
De la conjunción
Es un tipo de palabra que por si misma no tiene un significado, no tiene género ni número, coordina y subordina.
Acabo de hacer lo que menos quería. Lo sigo haciendo.
Las conjunciones nos ayudan a hilar ideas y algunas veces pueden aclarar una idea principal. Las conjunciones se pierden; es mejor una coma, un punto o varios puntos, los signos de puntuación. Las ideas se pierden entre nosotros por temor a las conjunciones, por temor a explicar un deseo, una idea vieja y convertirla en nueva. Miedo entre los puntos, el miedo a las conjunciones en las cartas modernas, a las conversaciones forzadas, a las discusiones eternas.
Creo es una condición meramente moderna.
jueves
Palabras que no existen
A través del tiempo el ser humano ha elaborado sistemas lingüísticos para comunicarse. Los primeros años sobrevivimos con sustantivos.
En un país siempre existe un idioma (si queremos verlo desde el punto de vista político) o idiomas oficiales, vaya lenguas, y es oficial si tiene un contexto histórico importante en un cierto grupo de hablantes.
Y una lengua tiene un poder infinito de comunicación, persuasión e incluso manipulación y es el motor de la toma de decisiones, entonces por qué no nos podemos entender incluso entre nosotros mismos, entre dos personas como mínimo, por qué luego gritamos y maldecimos, huimos de las conversaciones o no ponemos atención.
En un mero ejercicio que realicé puse atención por qué luego no entiendo lo que se me dice o lo que se me trata de explicar. Es simple, el otro interlocutor (si usted lo quiere ver así o póngale el nombre que usa usted comúnmente para el otro que habla, no me voy a enredar en metalenguajes) no pronuncia ciertas palabras y a pesar de que tenemos por naturaleza la capacidad de pensar y articular un discurso coherente (sino padecemos de algún limitante lingüístico claro está), muchas veces no lo realizamos, omitimos ciertas palabras ya sea por educación, por traumas, miedos, o descuidos.
Si nombramos algo en nuestro mundo es porque existe y tenemos pleno uso de esa palabra, de su existencia y su realización.
¿Qué palabras nunca mencionas?
miércoles
Léase bajo su propio riesgo
El principio del pensamiento científico moderno es tener una teoría bien cimentada. Nada es cierto hasta que se pueda comprobar; eso es una conjetura por eliminación.
La base de toda hipótesis es la imaginación.
viernes
Rito
Bajo centinelas esperar el atardecer tibio verde, amarillo y gris brilla, brilla, brilla en la punta. Caminar en línea encontrar las s...
