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Mostrando entradas de junio, 2010

Susana

Fue una noche muy larga y tomamos demasiado, ¿qué tomamos? no recuerdo, sólo sé que tomamos demasiado. Y como toda reunión de amigos nunca faltó una chispa, aquella que empieza las discusiones, una a otra, de una y otra forma empezamos a hablar y hablar, discutir y discutir, a gritar y gritar, de pronto fue un caos.
Las discusiones pueden involucrar muchos temas, de los que sean, y como sean, siempre existe un triunfador, el problema es quien pierde. Esa vez fui yo. Por algún motivo me enojé (ni siquiera me acuerdo) y sentí un calor en el cuerpo más grande que la borrachera que llevaba. Discutimos y me sentía mal pues yo era la que estaba perdiendo. La confianza que da el ser amigos muchas veces rebasa los límites de la tolerancia: los caminos de fuego y palabras.
Salir corriendo, eso es lo que pensé mientras trataba de recordar en dónde demonios estaba, ni siquiera sabía como salir de esa fiesta. Un terreno baldío lleno de basura y vidrios, eso es lo que recuerdo mientras el rocio de l…

All Tomorrow's Parties

http://www.warpfilmstore.com/pages/All-Tomorrows-Parties-DVD.aspx?pageid=40


All Tomorrow's Parties (Opening 10 Minutes) from All Tomorrow's Parties on Vimeo.



Cuando era pequeña no me gustaban los campamentos, se reducía a piquetes de mosco, quemaduras por sol, polvo en los pies, insectos pegajosos, comidas medio calientes, las que tenían que ser calientes y a la inversa. No tecnología y baños en los ríos.Me gustan los festivales de música, pero por alguna extraña razón he ido a pocos, ¿por qué? pues los colectivos no son los mio: la gente que discute, no encuentras comida, no hay muchas bebidas, los baños son capsulas a punto de explotar, hippies on space.Pero después de ver lo interesante de All Tomorrow's Parties(y el curador de este año fue Matt Groening), me quedaron tantas ganas de que alguien organice algo así y no los pobres festivales de unas cuantas horas en un estadio o autódromo en donde ahora hasta hay preventa (irremediablemente compraré mi boleto, pero lo hago …

La duda

Y tenía tanto miedo de decirle aquella noticia.
No podía, se me congelaban las manos de sólo pensar en tu respuesta. Mientras subía por el elevador, trataba de pensar en la primera vez que lo vi. Pensé por un momento el porqué no me vestí de otra manera. Y no quería llegar a tu piso. El camino se hizo largo y mientras subía por aquel edificio veía junio pasear sobre la ciudad, en aquella lluvia y en aquel septiembre.
¡No puedo! y trato de encontrar entonces un pretexto para mi visita. Llevo la mitad del edificio y parece que no termina el recorrido. Y ahora tendré que ser fuerte, más que cualquiera, más que todas. Todas en ella siempre, el fantasma de años, el espejismo parlante. Y estabas conmigo y estabas con todas, y estabas con ella, y con la otra y conmigo. Todas reflejadas, y yo tratando de no sentir el vació de cada final. Tu amor pobre.
No puedo, me lo debo, esta vez siento que es verdad y temo a la espera, el tiempo límite se agota, tal vez no deberías saberlo. Pero debo decírt…

Nota 3

bilocación.

1. f. Acción y efecto de bilocarse.

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bilocarse.
(De bi- y el lat. locāre, de locus, lugar).

1. prnl. Dicho de una persona: Hallarse en dos lugares distintos a la vez.


Internado

(Pintura: Nurse. Richard Prince)


Camino de árboles para llegar al hospital, a cualquier hora del día, me puede adormecer las manos. Por las mañanas aquella luz parpadeante entre colores mango, reflejo de luz en mis lentes (ilumina todo lugar), y creo olvidé algo en casa. Mi primer día ante pacientes con la esperanza de encontrar una cura. Por las noches con aquel brillo entre los cristales y el olor a formol, las transparencias, me fascina el uniforme planchado de las enfermeras. En casa, en este hospital ante las personas que me observan en los corredores, mi nuevo casa.
Alegría ante los químicos y las heridas. Las heridas carcomidas (quisiera ver más adentro de ellas, explorar sus contornos y su profundidad), el color de la sangre y de los cuerpos abiertos para operaciones. Virus, bacterias, cultivos, líquidos humanos. El mosaico blanco resplandeciente de los pisos, los elevadores y la maquina de dulces (nota: traer siempre cambio). Leer un poco entre líneas, tono suave con los pacien…

Encuentros frustrados

I


No me molesta buscarte (encontrarte) en lugares con poca luz. Me agradaría verte sonrojado y bajo aquellas luces azules. Así delicado como siempre y con aquella mirada brillante que tienes cuando tomas de más (casi siempre). No, creo no te veré, pues intenté llegar aun cuando era ya muy temprano y tenía mucho sueño. Salúdame a tu buen amigo, por alguna extraña razón no habla conmigo cuando estamos los tres y creo en las circunstancias de ayer lo que menos quería era verme. Y todavía preguntas si me molesta...no, no me molesta para eso están, para contemplar y tocar, se les paga para ello. Son tan bellas y envidio el lívido que expiden al caminar con aquellos zapatos altos.

II

La chica camina ligeramente con aquellos pasos ensayados y es tan hermosa con aquel atuendo diminuto, quisiera poder ser tan ligera como ellas, envidio su sensualidad y el contoneo (también el cuerpo, pero es genético y con eso yo no me meto). Verla una y otra vez, verla y tocarla mientras se contonea coquetamente…

Nota 2

… Procedimientos internos, puesto que son los discursos mismos los que ejercen su propio control; procedimientos que juegan un tanto en calidad de principios de clasificación, de ordenación, de distribución, como si se tratase en este caso de dominar otra dimensión del discurso: aquella de lo que acontece y del azar.

Michael Foucalt: El orden del discurso.

Here Sometimes

Recuerdo el cabello castaño y la cinta de seda color rosa de su vestido. Y quiero que vuelvan como aquel 23. Quiero volver a sentir las nubes en mis pies, hablar con ellos y que me abracen de una manera tiernamente lejana. Y estoy tan emocionada que no puedo parar de escribir (escritura automática). Siento aquella sensación calidad como cuando tomo un ICEE, cuando camino sola por cualquier ciudad, ponerme un sombrero, caminar con zapatos ligeros por la noche hasta que me dé miedo, despertar en domingo y leer un libro en la cama, oler flores, cazar catarinas, regar tréboles de cuatro hojas, manejar de noche por la carretera, comer un helado, sonreír mientras me abrazo, acostarme en el pasto y ver las nubes, paradiddle en cualquier superficie, montar un caballo, comer frutas rojas, silbar melodías y cantar, verte reír, buscar constelaciones en los lunares, escoger entre los colores.

Un presagio. El enamoramiento. Una nueva canción. Un caballo azul. Mi bella Kazu y Blonde Redhead.

Un enorme remordimiento lo invadía, tanto que no podía pensar, quería que todo aquello terminara. De pronto sintió un enorme pudor que le invadió un enorme frío.

Nota 1

“Cada instante representa un pequeño universo, irremediablemente olvidado al instante siguiente”.

Milan Kundera: El arte de la novela.

Diálogos de la semana

Ayer por la noche en situaciones distintas:

I

F: Fue tu culpa y ahora saldremos en sociales.
S: Sonrie, eso es lo que hacemos, somos poblanos. Mi discurso fue muy bueno, debes reconocerlo.
F: Con esa carita y esas piernas convences a quien sea.
S: jaja ¿tú crees?
F: ¡Claro! de lo contrario no saldría contigo.
S: Eres un patán.
F: Lo soy pero eso no importa, eso le debe preocupar a otra.
S: Ya mejor vámonos, no me gusta ser tu "Penny Lane".
(siguen las fotos)
F: ¡Yo soy tu "Penny Lane"! Aquí tú eres la reconocida.
S: Jajaja
F: ¡¡Mi'ja eres más grande de lo que piensas!!
(suena celular ajeno en mi bolsa, con tono especial para las mujeres)
S: Te habla Caro...


II

Conversaciones para no dormir (él está a punto de bajar del auto) y decido preguntar.

S: Y...¿Lo has hecho con alguien más?
P: ¿Durante este tiempo?
S: Sí.
P: No, sólo contigo. Adiós.
S: Adiós.

El desengaño II

Podría pretender que no pasa nada debido al gran esfuerzo que controla últimamente mis emociones. No es así, en un taxi a cierta hora de la noche, no pido más que se me lleve a casa (un billete en la mano, mi bolsa con papeles, libros, mi celular y cepillo de dientes).
¿A quién quiero engañar? Sí me gustas y no puedo hacer nada, sólo contemplar aquellos lunares y aquella sonrisa. No definitivamente no, esa es la respuesta que me doy porque soy cobarde y no pienso decirte lo mucho que me gustas. Sí es mi culpa y el taxista me ve y me pregunta el porqué lloro (la consulta mas barata de mi vida en un taxi en menos de 20 minutos). Mi conclusión es que no debo de sentir nada por el momento, debe ser todo estático y a su vez basado en la rutina. Y sí te extraño de vez en cuando y a pesar de tu indiferencia de igual forma serás pagado, no pienso rogarle a nadie un poco de cariño y mucho menos cuando lo único que se quiere de mí siempre es un amistad ¿amigos?
Sigo con mi teoría que mi década de…