miércoles

La novena ola

Sostuve cada segundo que viví a tu lado, cada palabra de tu boca, cada respiro que me compartías para que duraran en mi memoria. Sostuve cada encuentro como una forma de vivir y que me hacía sentir parte del mundo. Sostuve tus ojos junto a los míos y te sonreía para expresar lo mucho que te amaba. Siempre sentiré por ti  un calor tan cercano a la ternura y a la pasión de los animales. Siempre mantendré un mar dentro de mi corazón que sólo pertenece a ti. Siempre recordaré las flores que crecieron entre nosotros, los pajaros que nos mecían y el mar de la madrugada. Siempre recordaré tu risa y la forma en que comías esa última cereza. Fuimos todos los colores de Cai Guo-Qiang, el cielo fue el tiempo.




Mutoscopio 2016 "Un rudimento para tambor en cinco loops"







Registro de videoperformance bajo la 3a. edición de Mutoscopio el 28 de
septiembre de 2016 en el Museo Nacional de Ferrocarriles Mexicanos.

viernes

Los lazos rotos
Los finales interminables
Los saludos fríos
Las respuestas forzadas
Las miradas sin fondo
Las manos abajo
Las cartas al aire
Las risas apagadas
Los destinos quebrantados
Las huellas hundidas
La piel rota
La indiferencia
Las llamadas sin voz
Los acertijos
Las flores marchitas
No hay luz
No hay azul o rojo
No hay código
No hay esperanza
No hay sonido
No hay rostro
Infinitos brazos
Infintos llantos
Infinitos

viernes

Sábado

Recuerdo los colores que se convertían en tu rostro, de gris a magenta y de purpurina en mis labios. Recuerdo tus ojos que se desplegaban como pequeñas flores y todo tenía una conexión: estallidos de la mente. Recuerdo ir en diversas direcciones y encontrarme en todas partes, entendí la naturaleza y el mar nos mecía. Recuerdo encontrarte entre la noche y temblar contigo, el diablo me visitó y no podía dejar de verlo (no te lo dije). Recuerdo que se desplegaba la información y no paraba, como un río de sangre que me golpeaba con aromas, con rostros, conmigo. Recuerdo que escuchaba todas las voces y todos los silencios y que eras todo lo que llenaba la habitación, tu luz era el faro que me regresaba. Recuerdo que podía sentir mi cuerpo y me convertía en agua. Recuerdo que sentí el miedo de años, el miedo que aparecía en la ventana. Recuerdo los cristales. Recuerdo que no podía regresar y decidí cerrar los ojos para que todo fuea polvo. Recuerdo que no paraba de correr y que todo podría volverse eterno. Recuerdo tenerte y encontrar el destino. Recuerdo seguirte hasta la orilla del mar y no soltabas mi mano, creí que iba a morir y entonces sólo tenías que recoger los restos, volver a unir todo. Recuerdo que me rodeaba cada ser y no podía respirar. Recuerdo que eras todo entre mis manos. Recuerdo que mi lengua estaba dentro de ti y no podía parar de besarte. Recuerdo que una furia estaba en mi pecho ardiendo y decidí voltear para no verlo, para no hacerme daño. Recuerdo el crujido tras los ojos y sentir tus brazos. Recuerdo.