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miércoles

La caravana

Existe un lugar lejano, sin nombre, que espera a sus habitantes. Los años han pasado una y otra vez sobre la misma Historia. El silencio que invade es un espejo de lo que provoca el pensamiento cuando la arrogancia pasa por años inadvertida. ¿Qué nos queda? Pensar en el último momento, y la vida misma en un suspiro. Desgastarnos por insignificantes sentimientos, entender que existen momentos plenos, momentos de luz, momentos no creados de felicidad.

No se encuentra el desierto, quedan los recuerdos del amor verdadero y la esperanza de no volverlo a encontrar. Todo se convirtió en esa realidad tan penosa y trágica de la que hablan a escondidas. La vuelta y el final. Los animales se alejan.



sábado

Encuentros cercanos del tercer tipo III: El final. La inmortalidad (Subterranean Homesick Alien)



“A usted esta pregunta le parecerá tonta. ¿Los que viven allá, en su planeta, tienen rostro?” La inmortalidad, Milan Kundera.




"I wish that they'd swoop down in a country lane, late at night when I'm driving. Take me on board their beautiful ship, show me the world as I'd love to see it" Subterranean Homescik Alien; Radiohead.






















"Laughing through the chaos of it all" Tara McPherson.



Sé que algún día pasará como el gran evento de mi vida, tal vez nadie lo vea porque en su mundo no pueden ni siquiera imaginarlo, pero yo los he visto caminar y nos reconocemos entre la gente. Es normal que nadie los vea. Están en todas partes.

Como grandes jinetes se pasean y no puedo creer cómo nadie los ve a la distancia. Nos observan con ternura. Y no habrá rostros ni belleza mundana, tan solo felicidad y amor verdadero. Y no lo entenderías, y tú sí lo entenderías porque crees lo que te cuento.


"I'd tell all my friends, but they'd never believe. They'd think that I'd finally lost it completely".

Encuentros cercanos del tercer tipo II: La montaña mágica

"Flicker, flicker, flicker: Blam! Pow! Pow!" Astronomy Domine, Pink Floyd.

El punto medio donde no es ni la tarde ni la noche (ocaso), jugaba con mis amigas en la calle. De pronto observé hacia las montañas una luz roja que se movía, movía de un lado para el otro entre las montañas, de forma rápida. "Lime and limpid green, a second scene. A fight between the blue". Grité, señalé y corrimos todos a nuestras casas en señal de supervivencia.


La vida se paralizó por un par de horas, todos, en las azoteas de sus casas mirando al frente, hacia las montañas. Espectáculo de color: de una nave salían pequeñas naves color rojo, no había sonido, ni un patrón de movimiento. Todos por primera vez no nos sentimos tan solos, encontramos la explicación a muchos acontecimientos nocturnos. Contemplamos un obsequio.

viernes

Encuentros cercanos del tercer tipo I: Hacia el pasado. El inicio

Estaba en mi cama y una luz me despertó, era deslumbrante, no entendía lo que pasaba pero no tenía miedo, era más bien curiosidad. Desapareció. Salí al patio(recuerdo aquel frío de madrugada el cual provoco en este momento de mi vida) y entonces miré hacia arriba: un espectáculo lleno de luces iluminó el cielo, como pequeños edificios flotando, nos invitaban a subir con aquella luz.


El sueño, el sueño anhelado y profundo, estaban ahí para mí, ¡sólo para mí! Y podía ver el interior, era hipnotizante cuando volaban bajo tierra (todo se detenía ante su paso, todo era estática y electricidad).


Quiero irme, lejos, donde se que encontraré por fin un paralelismo de conducta (encontrar una compatibilidad). Quisiera regresar cada noche a aquel sueño de colores, de aquel sonido que no logro encontrar cuando estoy despierta, recordar cómo fue todo, recordar en qué momento de mi vida marcó aquello que siempre busco en el cielo, mi casa.

jueves

Encuentros cercanos del tercer tipo VI: Hacia el futuro; final del sueño (Contact)

"De pronto me encontré viajando a gran velocidad, la atmósfera crucé y dejé de sentir la gravedad y en instantes me perdí " El espacio, Café Tacvba.



Estoy debajo de esta luz que siempre soñé y no sabía de dónde. Por fin reconocí aquel sonido como la primera vez que los vi cuando era una niña junto con mis padres aquella tarde en mi casa, recuerdo la sensación de no sentirme sola, desde entonces cada vez que no sabía a donde ir instintivamente miraba arriba buscando las estrellas, la más cercana, la primera, la única.


Inmóvil pienso cuántas veces sentí esto cuando dormía, ahora ya sé de dónde viene esa ansiedad por las madrugadas cuando conducía de regreso a casa o aquella energía que me sobraba en la cama. Ahora debo partir sin nadie, sola, yo ante una situación nueva. Y la luz no es como pensaba. Están justo arriba y por fin iré a casa después de encontrarme entre sujetos que nunca sentí parte de mí. Debo irme ya, es el momento justo, en este momento en el que nadie me recuerda. Un aliento, un simple guiño, las palabras al oído que no salen.

"Y no pienso regresar, aquí es donde debo estar".

martes

Encuentros cercanos del tercer tipo V: El aparato

"Yo se que vendrá por mí,
me llevará a un jardín"

(Inspirado en un comentario)



No soy aquel hombre con quien me confundes, soy todos y ninguno. Y soy todos ellos y todos son yo. Y no estoy loco por pensar como camino, tengo un pedazo de metal incrustado en el estomago como prueba de lo que paso, pero no es importante que me creas, ¿Creerme? ¿Quién podría creerme? después de todo lo último que quiero es que me crean.

Llevo encerrado en pedazos de cemento desde que era pequeño y ahora estoy en este lugar que me hace sentir cada vez más lejano de lo humano. Debería ir a donde pertenezco; ojalá regresaran por mí en una noche, a oscuras, cuando nadie nos vea y me tome por sorpresa como aquella vez entre el agua y la tierra.

Y soy yo quien habla de forma prudente ante una situación que nos encerró a todos, quisiéramos decirte lo mucho que lo lamentamos pero yo no tengo ánimos de hablar.


lunes

Encuentros cercanos del tercer tipo IV

Me gusta manejar de noche pues encuentro irresistible el aire frío y aquellas luces en el camino. Hace unas cuantas noches tomé un atajo para llegar a casa (fue una noche llena de fallas eléctricas) y aunque no es muy confiable, sobre todo siendo de madrugada, decidí cruzar el camino.


La calle estaba oscura por una cuestión de logística, dudé avanzar y se veía peor conforme avanzaba. Negro, ¿Negro?, ¡Negro! No, eso no fue lo peor, ¡la ausencia de color no era el problema! ¡¿Qué importa una gama de colores?!


El miedo se reflejaba a unos metros de mí, era algo que había visto en algún lugar y no sabía que era, pero me era familiar, un recuerdo de la infancia (sabía a metal) y trataba de concentrarme y no dejarme llevar por la primera imagen. Pero –Sí es, es lo que creo que es- y para dónde correr o cómo salir de ese camino: media vuelta, vuelta en "U", salir del auto, correr, saltar, hablar por teléfono a casa (pero, ¡maldita sea, no sé el número de mi casa!) ¡No tengo señal!, tomar agua, enfocar a la distancia, improvisar un arma (como para qué, como si sirviera de algo).


Está ahí, inmóvil, un poco más cerca, una pirámide que se dirige a mí de una forma cálida. Quiero gritar. No puedo. Veo que sale de ella un pequeño casco y gira hacia mí, lentamente.

Rito

Bajo centinelas esperar el atardecer tibio verde, amarillo y gris brilla, brilla, brilla en la punta. Caminar en línea encontrar las s...