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Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera


Nuestro país emerge en un infinito círculo vicioso de nimiedades y estupideces relacionados con problemas sociales, culturales y políticos. Generaciones enteras emocionadas por la libertad. Intentos fallidos, por su falta de seguimiento, de los proyectos de nación, sin contar con sus batallas. Un México independiente, un México revolucionario, un México del bicentenario.

Nos inculcaron la libertad de expresión, muchos olvidan un México 68, del cual "activistas políticos" como German Dehesa, Elena Poniatowska, Carlos Monsivais, entre otros, pretenden ser activistas de su generación joven; cuando José Revueltas fue el único que piso la cárcel y escribió sin miedo sobre el tema, jamás se le menciona entre los "verdaderos activistas políticos". Sigan colgando medallas a sus pseudointelectuales de derecha disfrazados de izquierda.

Mencionar la situación actual es nefasto. La inseguridad ultraja nuestras vidas, leer un periódico es deprimente. Se invierte en la seguridad nacional, en promover los "valores familiares".

No existe libertad de expresión en nuestro país, las manifestaciones se convirtieron en un circo. Las manifestaciones no sirven, sólo alientan la ignorancia, oscurecen las mentes jóvenes y distorsionan la información.




“Si los tuviera enfrente, sólo les pediría que fueran justos, que no causen más daño del que ya hicieron. Yo ya no lucho por mí, lucho por los que defienden árboles como yo, por los que han sufrido por culpa del Ejército, por todos los mexicanos”: Rodolfo Montiel.


En 1998 se funda la Organización de Campesinos Ecologistas por campesinos de la sierra de Petetlán y Coyuca de Catalán (Guerrero). Esta organización es fundada por campesinos de la zona, defendían la tala ilegal de árboles. En mayo de 1999, Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera (miembros de dicha fundación) fueron perseguidos, detenidos y torturados por el Ejército, apresados por delitos jamás comprobados. En el 2000 recibieron en la cárcel el premio Goldman, entre otros, en 2001 fueron liberados pero jamás se reconoció la violación a sus derechos humanos y tampoco han sido absueltos de los crímenes de los cuales se les culpo injustamente. Rodolfo Montiel no vive en nuestro país por miedo, miedo a su país, quiere regresar: "tomar agua limpia, no de garrafones, ver a los animalitos, abrazar a los árboles. Y a empezar otra vez, pero nunca rendirme".

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